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La anti-camiseta. Un objeto, una vida.

Antes de empezar a desarrollar este anteproyecto, empecé a lanzar conceptos que debería tener mi objeto sin hilar nada. Y la metáfora me vino al dedo porque de eso trata exactamente este proyecto, de hilar.

En los retos anteriores analicé la camiseta de Ecoalf como ejemplo perfecto de las contradicciones del consumo verde. El profesor me preguntó si no seguía siendo una propuesta tecnosolucionista. Tenía razón. Mejorar el objeto sin cuestionar el sistema que lo produce no es diseño transicional, es desfuturización disfrazada de buenas intenciones (Fry, citado en Belsunces, 2023).

La anti-camiseta parte de lo contrario. Y su nombre definitivo no es casual, la O-Shirt. Si la T-shirt debe su nombre a su forma en T, lineal y jerárquica como el modelo de producción que representa, la O-Shirt es circular. Sin principio ni fin, sin etiqueta, sin talla, sin temporada.

O-Shirt

La O-Shirt no se compra. Se encarga una única vez a un artesano local, se confecciona con materiales familiares reciclados con historia propia y se hereda. Como una joya o una vivienda en cesión de uso. Es un objeto irrepetible, personal, condicionado por la cultura y el contexto local de quien lo encarga. Nunca entra en el mercado.

Este objeto responde directamente a tres de los cinco pasos del decrecimiento que propone Hickel (2020); acabar con la obsolescencia planificada, pasar de la propiedad al uso y reducir las industrias ecológicamente destructivas. Pero va más allá, porque no propone una alternativa dentro del sistema sino fuera de él.

El método O-Shirt, como filosofía, puede extrapolarse a cualquier objeto. No es una tendencia de moda, es una forma de vida. Este proyecto bebe directamente de la infografía que desarrollé en la asignatura de Ética y Sostenibilidad en el Diseño, donde reflexioné sobre los dos caminos del diseño, hacer daño o ayudar (Monteiro, 2017). La O-Shirt elige el segundo. Y lo hace desde el cuidado, entendido como acto de reparación del mundo (Pujades, 2022), y desde la convicción de que cuando todo el mundo diseña, el rol del diseñador experto es acompañar procesos colectivos, no imponerlos (Manzini, 2015).

O-shirt

 

Referencias:

Debate2en La anti-camiseta. Un objeto, una vida.

  1. César Ferreiro González says:

    ¡Hola Francisco!
    Enhorabuena por tu intervención. El enfoque conceptual y la solidez teórica del anteproyecto están muy bien trabajados. Destaco dos cosas que funcionan especialmente bien:
    • Crítica al tecnosolucionismo.
    Tu lectura del consumo verde es honesta y necesaria. Al señalar el riesgo de la desfuturización, consigues escapar de los típicos “parches” y situar el problema en su dimensión estructural.
    • La metáfora T‑shirtO‑Shirt.
    El giro de la linealidad a la circularidad resume de forma muy clara la lógica del diseño transicional. Y el hecho de sacar el objeto de las dinámicas de mercado encaja muy bien con el decrecimiento de Hickel y la ética del cuidado de Pujades.
    Un apunte para seguir afinando.
    Siguiendo tu referencia a Manzini, quizá valga la pena pensar un poco más en el arranque del proceso: cómo activar la relación con artesanos y usuarios, cómo generar confianza y cómo sostener esa mediación cultural. Al estar fuera del mercado, el sistema de herencia necesitará una base comunitaria fuerte para que funcione de manera natural.
    Tienes un proyecto valiente, con intención y con recorrido. Mucho ánimo en lo que viene.

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